Bicicleta eléctrica: motor, batería y autonomía sin tecnicismos
Una bicicleta eléctrica te ayuda mientras pedaleas y hace que las cuestas y los trayectos largos dejen de ser un problema. Estas son las claves para elegir bien.
Qué mirar antes de comprar
Para qué la vas a usar
Hay eléctricas urbanas (con guardabarros, luces y portabultos), de trekking para rutas largas, plegables para combinar con transporte público y de montaña (e-MTB). Cada una tiene geometría y equipamiento distintos.
Motor central o en el buje
El motor central (en los pedales) da una asistencia más natural y reparte mejor el peso; es el preferido para cuestas y montaña. El de buje trasero es más barato y suficiente para ciudad llana.
Batería en Wh
La capacidad se mide en vatios hora (Wh). Para ciudad sobran 300–400 Wh; para rutas largas o montaña, 500 Wh o más. Que se pueda sacar para cargarla en casa es muy práctico.
Autonomía real
La autonomía anunciada es orientativa: depende del nivel de asistencia, el desnivel, tu peso y el viento. Como referencia, calcula entre 40 y 80 km con una batería de 500 Wh.
Peso y frenos
Pesan entre 18 y 25 kg: piensa si vas a tener que subirla por escaleras. Por ese peso, conviene que lleve frenos de disco, mejor hidráulicos.