Luces para bici: cómo elegirlas y qué dice la normativa
Unas buenas luces sirven para ver y, sobre todo, para que te vean. Esto es lo que conviene mirar según uses la bici en ciudad, en carretera o de noche por caminos.
Qué mirar antes de comprar
Para ver o para ser visto
En ciudad con alumbrado basta una luz delantera de 100–400 lúmenes. Para carreteras sin iluminar o caminos de noche necesitas 800 lúmenes o más, con un haz que no deslumbre a quien viene de frente.
Trasera siempre, también de día
Una luz trasera en modo intermitente te hace visible a cientos de metros incluso a plena luz del día. Es de lo más barato que puedes hacer por tu seguridad en carretera.
Autonomía real
Fíjate en las horas que dura en el modo que vas a usar, no en el mínimo. Que se cargue por USB-C y tenga indicador de batería evita sorpresas a mitad de ruta.
Montaje
Comprueba que el soporte sirve para tu manillar o tija (redondos, aero) y que se quita sin herramientas, para llevártela al aparcar la bici.
Resistencia al agua
Busca al menos protección IPX4 frente a salpicaduras; IPX6 o más si sales con lluvia a menudo.